Las clases a distancia y de manera virtual del primer trimestre educativo que va del 20 de julio al 2 de octubre de 2020, para los 14 estudiantes que reciben los servicios, recursos y apoyos educativos de la educación especial en el Centro Educativo Básico General (C.E.B.G.) Los Algarrobos, en Dolega Chiriquí, no representan ninguna barrera a sus aprendizajes, puesto que cada uno, independientemente del grado que cursa y su condición de discapacidad, cuentan con el apoyo de la docente Sarita de Morales, pero sobre todo, el que le garantizan sus madres desde el hogar.
La docente especial, Sarita de Morales, dice: “Durante este periodo escolar hemos experimentado los cambios en la modalidad educativa, producto de la cuarentena que trajo consigo la pandemia del Covid-19. En cuanto a las clases que se dan de forma virtual, se están logrando los procesos de enseñanza aprendizaje con los estudiantes con discapacidad que asisten al Centro Educativo Básico General (C.E.B.G.) de Los Algarrobos, de Dolega, Chiriquí.
Las clases a distancia, comenta la profesora Sarita de Morales, quien brinda apoyos educativos a una población de 14 estudiantes de grados variados, son posible gracias al uso de la tecnología de la informática, de los cuales 10 pueden conectarse a la plataforma de Classroom vía internet, y los otros 4 alumnos, vía WhatsApp.
El objetivo de las clases a distancia es lograr que el proceso de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes con discapacidad se dé de manera óptima a través del seguimiento de sus avances pedagógicos y sociales dentro de su entorno familiar y comunitario, lo que garantiza una mejor calidad de vida.
Para el logro de los objetivos educativos, explica la docente Sarita de Morales, el centro educativo creó su propia cuenta institucional de correos electrónicos para todos los estudiantes incluyendo a los alumnos con discapacidad.
La maestra Sarita de Morales comenta que entre las estrategias pedagógicas educativas utilizadas, se dan con materiales concretos y confeccionados por los estudiantes, con el apoyo de las madres de familia y los materiales visualizados, como lo es el uso y manejo de las herramientas tecnológicas: internet, Tablet, celular, computadora,
En el Centro Educativo Básico General (C.E.B.G.) Los Algarrobos, contamos con nuestra aula virtual, donde aquellos estudiantes que tienen la facilidad de conectarse, pueden recibir sus clases; aquellos estudiantes que no pueden se trabajan por vía WhatsApp, enviando videos y actividades para que la desarrollen en conjunto con los padres, ellos envían evidencia ya sea videos y/o fotos de las actividades realizadas y se toman sus evaluaciones. Hay buena organización, formando un grupo de WhatsApp de los padres de familia en comunicación, y el apoyo en las actividades escolares. La modalidad de atención en su gran mayoría es parcial, es decir, se trabaja en el aula virtual, vía WhatsApp.
Como docente quiero resaltar el gran apoyo de los padres de familia, porque considero que son los socios estratégicos principales para lograr los avances pedagógicos, de sus acudidos, y estar pendientes de cumplir las responsabilidades con los docentes regulares, en desarrollar las actividades asignadas y que sean entregadas ya sea en la plataforma o por via WhatsApp.
Un grupo de madres de familia, compuesto por Marlenia Cruz, Ingrid Aparicio, Jovana Martínez y Jennyfer Ocampo, cuyos hijos cursan diferentes grados escolares en el Centro Educativo Básico General (C.E.B.G.) Los Algarrobos, en Dolega Chiriquí, comparten sus experiencias de éxitos, en el acompañamiento educativo que comparten con sus hijos con discapacidad durante las clases a distancia y de manera virtual, desde que se reinició el periodo escolar el pasado 20 de julio de 2020, que se vio interrumpido por causa de la pandemia del Covid-19.
Marlenia Cruz, es madre del estudiante Sebastián López, que cursa el segundo grado, y quien presenta dificultad en el aprendizaje, diagnóstico que no ha sido una barrera para que el niño López, reciba una educación de calidad en igualdad de condiciones a la par de sus compañeros de clases en el aula regular a la escuela a la que asiste. Su madre, la señora Marlenia Cruz, dice que estas clases a distancia han sido un reto para ella, ya que ha tenido que aprender a manejar la tecnología de la informática y realizar los ajustes razonables con los que es orientada por la maestra Sarita de Morales.
“Las clases virtuales para toda mamá de un niño con dificultad en el aprendizaje, han sido sumamente un reto. La maestra Sarita nos ha demostrado su gran amor y capacidad para enseñarle a nuestros hijos aún de manera virtual; ella ha sabido realizar una perfecta combinación de las clases virtuales con el dinamismo que la caracteriza, con juegos, manualidades, donde nuestros hijos se sienten motivados para trabajar. También nos ha orientado a nosotros los padres sobre qué técnicas se deben utilizar en casa para Sebastián López y cómo desarrollar los módulos de las clases”, afirma la señora Marlenia Cruz.
El estudiante Joel Polanco, cursa el segundo grado de educación en el C.E.B.G. de Los Algarrobos, en Dolega. El niño Polanco, también presenta la condición de Trastorno del Espectro Autista (TEA), y recibe acompañamiento educativo con el apoyo de terapia ocupacional, comenta su mamá Ingrid Aparicio, ella dice: “Las clases regulares con la docente del salón son difíciles de realizar sin el apoyo y las orientaciones por parte de la docente de educación especial Sarita de Morales, y con el acompañamiento de la terapista ocupacional dirigiéndoles con las actividades de la vida diaria”.
Por otro lado, Jovana Martínez, madre de la estudiante Celeste Martínez, quien presenta trastorno neuromotores (cursa el primer grado) comenta: “Las clases virtuales han sido una experiencia un poco complicada. Pero gracias a la orientación que nos brinda la maestra Sarita de Morales, he aprendido sobre cómo ayudar adecuadamente a mi hija.
La maestra Sarita nos envía los cuadernos y los videos que mi niña Celeste Martínez debe desarrollar en casa. Ella ha avanzado bastante, gracias al apoyo que he tenido de la terapista ocupacional, quien me ha dado muchos tips de ayuda. En cuanto a las clases regulares como no cuento con internet la maestra regular del salón, me apoya bastante con las adecuaciones vía WhatsApp, incluso la maestra de inglés ha sido bastante considerada. Siento que mi niña ha avanzado bastante en su desarrollo educativo”.
De igual forma, la señora Jennyfer Ocampo, madre de las estudiantes Gabriela y Denisse Nájera que cursan el cuarto grado en el Centro Educativo Básico General Los Algarrobos, manifiesta que la experiencia que ha tenido con sus dos niñas con discapacidad, durante las clases virtuales, transformó la vida y dinámica familiar.
Ocampo sostiene: “Toda la dinámica familiar se vio afectada, pero antes de ver la implementación de las clases virtuales como un problema, yo como madre vi todas las ventajas que iba a tener por ejemplo: el ahorro de tiempo, ya que no tendría que trasladarlas a la escuela, el ahorro de dinero de merienda y de transporte, pero lo más importante es que iba influir directamente en el aprendizaje educativo que durante años ha trabajado de la misma manera, sin tomar en cuenta las necesidades de aprendizaje de los niños”.
La mamá de las estudiantes Ocampo continúa diciendo: “Normalmente en el aula mis hijas tienen que seguir un programa de actividades de clases ya preestablecidas con determinada carga, dividiendo su atención en varios contenidos, teniendo que hacer lo imposible para dedicar tiempo a cada una de esas materias por día. Pero ahora con las clases virtuales utilizó la tecnología que a ellas le gusta para su aprendizaje, el internet y el celular; me organizo con sus respectivas materias dedicando casi por día a cada una de ellas a través de juegos y experimentos que hacen más agradable su aprendizaje".
“No ha sido fácil porque mientras una de la maestra motiva a una de mis hijas, la otra cuestiona con preguntas tales como ¿tú hiciste eso? Sin saber que mis hijas me enseñaron a utilizar aplicaciones para hacer videos, que uno puede dibujar encima de las pantallas, que, si uno puede buscar información a través del asistente virtual, el aprendizaje no sólo ha sido para ellas, también es para mí que cada día debo preparar clases divertidas”, sostiene la señora Ocampo.
“Con respecto a las clases del aula especial mis hijas las disfrutan, ambas se saben el horario que le corresponde, han avanzado con la metodología que utiliza la maestra Sarita Morales; les encanta que la maestra les permita utilizar el chat de la plataforma para comunicarse y sin darse cuenta, ellas con esa técnica están practicando las letras y lectura: A las clases de los viernes ellas, mis dos hijas, la llaman el día social, la maestra Sarita ha hecho posible que virtualmente se pueda jugar, que se hagan manualidades, que ellos mismos utilizan después para su aprendizaje”, finaliza diciendo la señora Ocampo.
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