La Comisión Institucional de Gestión de Riesgo de Desastres (GIRD) en conjunto con la Escuela Nacional de Ciegos Helen Keller, del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), realizó una docencia denominada “Prevención de lesiones por quemaduras infantiles en el hogar”, la cual contó con la participación 54 padres de familias conectado a través de la plataforma Zoom.
La facilitadora de esta docencia fue la licenciada Yesenia Ochoa, directora de la Asociación Panameña de Ayuda al Niño Quemado (Apaniquem), quien inicio definiendo que es la prevención: En salud corresponde a las acciones dirigidas a eliminar el riesgo, ya sea evitando la ocurrencia de un evento o impidiendo los daños.
La directora de Apaniquem, explicó a los padres de familia que de acuerdo al Decreto N° 2577 del 7 de diciembre de 2009 de la Alcaldía de Panamá, se regula el expendio de artefactos pirotécnicos o explosivos y se establecen unas prohibiciones, entre las cuales destacó el articulo N° 8, que establece lo siguiente: Los padres tienen el deber de orientar a sus hijos sobre la prohibición del uso de la pólvora con fines pirotécnicos, de recreación o con cualquier otra finalidad.
De igual forma, la licenciada Ochoa, citó el articulo N° 10 donde se establece: Los menores de sean encontrados manipulando, vendiendo, portando, usando artefactos pirotécnicos, fuegos artificiales, les será decomisado el producto y serán puesto a órdenes de las autoridades de familia y el padre o tutor le será impuesta una multa que va de B/. 50.00 a B/. 1,500.00 y el decomiso del producto.
Las lesiones por quemaduras son definidas por la Organización Mundial de la Salud desde 1991, como un acontecimiento no premeditado, que produce daño o lesión reconocible o visible. Las personas perciben que los accidentes no son eventos fortuitos imposibles de predecirse, y que siguiendo conductas apropiadas es posible evitarlos.
También, la licenciada Ochoa, manifestó que las lesiones por quemaduras no son fenómenos al azar, sino que ocurren según patrones predecibles basados en: la edad, el sexo, la hora del día, las temporadas del año, festividades, entre otras.
Los padres de familias conocieron cuales son los agentes causales más frecuentes de quemaduras. La gravedad de la quemadura depende de la profundidad, de la extensión y del agente causal, que pueden ser líquidos calientes, objetos calientes, descargas eléctricas, fuego, braza y cenizas, químicos y otros.
Los factores de riesgo son circunstancias o hechos que aumentan la probabilidad que ocurran lesiones que pueden se derivados del ambiente (físico, social o cultural) o derivados dentro del hogar (líquidos calientes, objetos calientes, fuego, electricidad), manifestó la licenciada Ochoa.
En Panamá, explicó la licenciada Ochoa que nueve de cada 10 niños sufren quemaduras en el hogar. Esto se puede prevenir educando y expuso algunas sugerencias tales como: buscar cambios en estilos de vida; el autocuidado para fomentar hábitos; cambios en los niños, niñas y sus familias.
En cuanto a qué es una quemadura, la licenciada Ochoa, dijo: Son lesiones causadas por cualquier agente que origina una variación térmica total que al ocasionar lesiones directamente en la piel pueden llegar a provocar daños irreversibles en los niños y a sus familiares.
Las quemaduras se clasifican en primer grado, segundo grado y tercer grado: Quemaduras de primer grado, dañan solamente la capa externa de la piel, en tanto las quemaduras de segundo grado, dañan la capa externa y la que se encuentra por debajo de ella y las quemaduras de tercer grado, dañan o destruyen la capa más profunda de la piel y los tejidos que se encuentran debajo de ella.
Para prevenir las quemaduras los padres de familia deben enseñar a sus hijos a prevenir el peligro, ser vigilantes de los peligros dentro del hogar y tomar las precauciones adecuadas.
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